InicioArtículos y publicacionesEL TELETRABAJO O TRABAJO A DISTANCIA

EL TELETRABAJO O TRABAJO A DISTANCIA

El 23 de septiembre de 2020 se publicó en el BOE el Real Decreto Ley 28/2020 que regula el trabajo a distancia, con entrada en vigor a los 20 días de su publicación, es decir el día 13/10/2020, y ello sin perjuicio de lo que más adelante se detalla.

 

El Real Decreto Ley 28/2020 define el “trabajo a distancia” como aquella prestación laboral que se realiza en el domicilio de la persona trabajadora, o en el lugar elegido por ella; mientras que define el “teletrabajo” como aquél que llevándose a cabo en el domicilio o lugar elegido por el trabajador, requiere el uso exclusivo o prevalente de medios y sistemas informáticos, telemáticos y de telecomunicación.

 

El trabajo a distancia será de aplicación a las relaciones laborales que se desarrollen a distancia con carácter regular, entendiendo por “regular” el trabajo a distancia que se realiza, en un periodo de tres meses, un mínimo del 30% de su jornada; o el porcentaje proporcional equivalente en función del contrato de trabajo.

 

Esta modalidad de prestación laboral se llevará a cabo siempre que exista acuerdo entre la empresa y el trabajador, y dicho acuerdo deberá suscribirse al inicio de la relación laboral, o en un momento posterior al mismo.

 

En cuanto a las situaciones de trabajo a distancia ya existentes a la fecha de entrada en vigor del Real Decreto Ley es importe indicar que el Real Decreto se aplicará a aquellas relaciones de trabajo vigentes y que estuvieran reguladas por convenio o acuerdos colectivos, en el momento en que estas pierdan su vigencia.

 

En el caso de que no existiera tal plazo de vigencia, el Real Decreto se aplicará al año de su entrada en vigor. Es decir, que los acuerdos de trabajo a distancia que se encuentren vigentes a la entrada en vigor del presente Real Decreto Ley, se regirán por lo acordado por las partes o por la norma convencional, y solo cuando los mismos alcancen su vigencia se aplicará dicho Real Decreto ley.

 

En el caso de que estos acuerdos vigentes no establezcan un periodo de tiempo de aplicación, el Real Decreto Ley se aplicará al año de la entrada en vigor del mismo.

 

Asimismo y desde la entrada en vigor de este Real Decreto Ley, las partes tendrán tres meses para adaptar o modificar los acuerdos de carácter individual vigentes a la fecha de publicación de la citada norma.

 

En cuanto a las obligaciones formales del acuerdo, indicar que debe hacerse por escrito y siempre antes del inicio del trabajo a distancia y deberá incluir como mínimo, sin perjuicio de lo establecido en los convenios colectivos de aplicación, lo siguiente:

 

*) Inventario de los medios y herramientas que exige el desarrollo del trabajo a distancia concertado, incluidos los consumibles y los elementos muebles, así como la vida útil o periodo máximo para su renovación.

 

*) Enumeración de los gastos que pudiera tener la persona trabajadora por tal circunstancia, así como forma de cuantificación de la compensación que obligatoriamente debe abonar la empresa, y momento y forma para realizarla, que se corresponderá, de existir, con la previsión recogida en el convenio o acuerdo colectivo de aplicación.

 

*) Horario de trabajo del empleado, y dentro de él, en su caso, reglas de disponibilidad.

 

*) Porcentaje y distribución entre trabajo presencial y trabajo a distancia, en su caso.

 

*) Centro de trabajo de la empresa al que queda adscrito el empleado, y en el que desarrollará la parte de jornada de trabajo presencial.

 

*) Lugar de trabajo a distancia elegido por por el empleado.

 

*) Duración de plazos de preaviso para el ejercicio de las situaciones de reversibilidad, en su caso.

 

*) Medios de control empresarial de la actividad    

 

*) Procedimiento a seguir en el caso de producirse dificultades técnicas que impidan el normal desarrollo del trabajo a distancia.

 

*) Instrucciones dictadas por la empresa, con la participación de la representación legal de los trabajadores, en materia de protección de datos.

 

*) Instrucciones dictadas por la empresa, previa información a la representación legal de los trabajadores, sobre seguridad en la información.

 

*) Duración del acuerdo de trabajo a distancia.

 

El empresario deberá entregar a la representación legal de los trabajadores copia de los acuerdos suscritos con los empleados, salvaguardando los datos que de acuerdo con la Ley Orgánica 1/1982 de 5 de mayo, atentaren contra la intimidad personal.

 

De igual modo indicar que a través de los convenios colectivos o pactos colectivos (negociación colectiva) se podrá regular el trabajo a distancia especificando lo que sigue: identificando los puestos y funciones que pueden realizarse a distancia, las condiciones de acceso y desarrollo de la actividad mediante dicha modalidad, la duración mínima del trabajo a distancia, sus contenidos adicionales, la jornada mínima presencial, la reversibilidad al trabajo presencial, fijando un porcentaje o periodo de referencia inferior a los efectos de considerarse “regular”, fijando un porcentaje de trabajo presencial de los contratos formativos diferente con excepción de los menores de edad, y estableciendo las circunstancias extraordinarias de modulación del derecho a la desconexión.

 

Por último resulta importante significar que al trabajo a distancia como medida de contención sanitaria derivada de la COVID-19 no le resulta de aplicación el Real Decreto Ley 28/2020 de 22 de septiembre; sino que le es de aplicación la normativa laboral ordinaria. La empresa está obligada a dotar al empleado de los medios, equipos, herramientas y consumibles necesarios y su mantenimiento; y en su caso la negociación colectiva establecerá la forma de compensación de los gastos derivados de esta forma de trabajo a distancia si existieran y no hubieran sido compensados.

 

A la vista de lo expuesto resulta evidente que en las actividades relativas a la logística y el transporte de mercancías, al comercio internacional, al sector transitario y de las agencias de aduanas, aquellos puestos de trabajo que tienen encomendado el desarrollo diario del tráfico de mercancías y la gestión portuaria y aduanera, y que conllevan la presencia física del empleado en centro de trabajo y/o su disponibilidad para desplazarse a las instalaciones portuarias o a la Administración de Aduanas,  no podrán efectuarlo mediante el denominado trabajo a distancia desde su domicilio. Quedando reservado este último para aquellos puestos de trabajo que tienen asignadas tareas administrativas que el empleado pueda desarrollar desde su domicilio.  

 

En este sentido entendemos, tal y como antes se ha expuesto, que será en la negociación de los Convenios Colectivos donde se podrá regular el trabajo a distancia, especificando aquellos puestos y funciones que en cada actividad o sector puedan realizarse a distancia.

Go to top
DMC Firewall is developed by Dean Marshall Consultancy Ltd