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LA VENTA CIF Y LA TRANSFERENCIA DEL RIESGO

 Se encuentran íntimamente relacionadas la transferencia de la propiedad con la transferencia del riesgo.

 

            En el primer caso se trata de determinar cuál es el momento en que se  produce la transmisión del dominio al comprador; en el segundo se presenta la necesidad de definir el momento a partir del cual la pérdida o deterioro de la cosa, sin culpa del vendedor, gravita sobre el comprador.

            La transferencia tiene lugar en el momento en que se produce la “desposesión material” del vendedor, expresión esta que tan vez fuera más correcta que la de “puesta a disposición” y, por supuesto, que la de “individualización”, para definir el desplazamiento del riesgo en el caso de venta  de plaza a plaza.

 Uno y otro contratante intervienen en la determinación del “lugar y tiempo” en que se realizara “la puesta a disposición”, acuerdo previo que en todo caso se decidirá por la naturaleza del contrato; pero la transferencia del riesgo se operará automáticamente en el momento de la entrega al porteador en aquel lugar y tiempo convenidos, y este acto se realiza con la intervención de uno solo de los contratantes, el vendedor.

            Por eso parece erróneo el considerar que el desplazamiento del riesgo queda diferido a aquel momento posterior en el que tiene lugar el aviso al comprador de la individualización, o “puesta a disposición” realizadas, porque, en definitiva, la razón que justifica el sistema en las ventas de plaza a plaza esta en que, precisamente, a partir de la entrega de las mercancías al porteador, cuando están debidamente individualizadas con marcas y señales que las identifican y aplican al comprador, el vendedor queda imposibilitado para cualquier fraude en la atribución del riesgo.

            En la venta CIF, concretamente se presenta con frecuencia el supuesto de transporte mixto, que se consuma por la entrega de un “conocimiento directo”, y en este caso puede entenderse que la “ puesta a disposición” y, por tanto, el desplazamiento del riesgo tiene lugar  con la entrega de la mercancías al primer porteador cualquiera que sea la modalidad del transporte, si al perfeccionarse la compraventa uno y otro contratantes han aceptado expresa o tácitamente esta forma de consumación del contrato

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